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Valencia vuelve a vivir con miedo: nueva DANA activa alerta naranja, lluvias de hasta 80 mm por hora y el ES-Alert que llega tarde — otra vez

La Generalitat activó la situación 1 del Plan Especial de Inundaciones este miércoles 16 de septiembre; casi dos años después de la tragedia de 2024 que dejó 228 muertos, Valencia entra al otoño sin un sistema de alerta temprana plenamente operativo.

El recuerdo de octubre de 2024 nunca se fue del todo. Tras las devastadoras inundaciones que costaron la vida a 228 personas en la provincia de Valencia, cualquier alerta meteorológica de envergadura activa ahora todos los protocolos con una urgencia que antes no tenía. Este miércoles 16 de septiembre, esa urgencia volvió a encenderse — y con ella, la misma pregunta que nadie ha podido responder satisfactoriamente: ¿por qué el ES-Alert sigue llegando tarde?

El Centro de Coordinación de Emergencias ha activado la situación 1 del Plan Especial de Inundaciones tras las trombas de agua torrenciales caídas en la capital y su área metropolitana. Este escenario operativo se decreta cuando se producen inundaciones localizadas que requieren la movilización coordinada de los recursos de emergencia.

De forma paralela, la administración autonómica ha decretado la preemergencia amarilla por alerta hidrológica en la cuenca de los barrancos del Poyo y La Saleta, afectando de manera directa a las pedanías del sur de la ciudad de València. Las mismas pedanías del sur que en 2024 vieron el agua llegar antes que cualquier aviso oficial.

Una DANA que no avisa — o que avisa demasiado tarde

Este miércoles 16 de septiembre, la Conselleria de Emergencias e Interior, a través del Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat, activó la alerta de nivel naranja en toda la provincia de Valencia ante la previsión de lluvias y tormentas que podrían acumular 40 milímetros en apenas una hora y superar los 80 milímetros en dos o tres horas.

Son cifras que en cualquier cuenca fluvial del sur valenciano pueden convertirse en tragedia en cuestión de minutos. Los barrancos del Poyo y La Saleta — que ya protagonizaron la catástrofe de 2024 — vuelven a estar en el centro de la alerta hidrológica.

Lasheras ha instado específicamente a los municipios a activar con antelación sus protocolos de actuación, sin esperar a que el agua empiece a correr. Una lección aprendida a un precio muy alto.

El secretario autonómico de Emergencias lo sabe — y lo dice. Pero el problema es estructural: no basta con instar a los municipios a actuar antes si el sistema de alerta que deben usar para hacerlo sigue sin estar plenamente operativo.

El sistema de alerta temprana que todavía no existe

Este es el dato más incómodo de toda la situación. Comienza la temporada de borrascas y DANA en el territorio valenciano y, como ya ocurrió el año pasado tras la DANA de 2024, las administraciones preparan sus sistemas de emergencias para afrontar posibles episodios de lluvias intensas. Sin embargo, la Generalitat todavía no cuenta con un sistema de alerta temprana plenamente operativo, casi dos años después de aquella fatídica catástrofe.

Dos años. 228 muertos. Y el sistema de alerta temprana que debería impedir que se repita la tragedia todavía no está funcionando.

Este tipo de plataforma permite predecir posibles crecidas a partir de las previsiones meteorológicas y anticiparse a los efectos de las precipitaciones. Sin ella, la cadena de decisiones depende de evaluaciones manuales, criterios subjetivos y, en el peor de los casos, del tiempo que tarda un funcionario en pulsar el botón del ES-Alert cuando el agua ya está subiendo.

Eso es exactamente lo que ocurrió en octubre de 2024. Y eso es lo que los pueblos del sur de Valencia temen que vuelva a ocurrir este otoño.

El ES-Alert: el sistema que falló y que sigue fallando

El ES-Alert — el sistema de alertas masivas que envía mensajes de emergencia a los teléfonos móviles — se convirtió en el símbolo más doloroso del fracaso institucional de 2024. Llegó cuando el agua ya había arrasado coches, casas y vidas. La investigación posterior determinó que el aviso se emitió con horas de retraso respecto a cuando debería haberse activado.

Este miércoles, el ES-Alert volvió a sonar en los teléfonos de los valencianos. Y con él volvió la misma sensación: la alerta llega, pero ¿llega a tiempo?

Entre las medidas preventivas destacadas, evitar que los vehículos queden estacionados en zonas susceptibles de inundarse: cauces secos, orillas de ríos y barrancos. Es el tipo de recomendación que tiene sentido cuando la alerta llega antes de que el agua suba. Cuando llega después, nadie puede mover su coche.

Lo que Valencia tiene — y lo que sigue sin tener

La Conselleria de Emergencias e Interior ha activado la campaña de Prevención de Inundaciones 2026 y prepara una circular para ayuntamientos, organismos y empresas de servicios básicos. La circular, coordinada por la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, pide a los 542 ayuntamientos revisar su operativa antes del periodo de mayor riesgo.

542 ayuntamientos revisando protocolos. Circulares. Campañas. Reuniones de coordinación. Todo eso existe. Lo que no existe — todavía — es el sistema que permite predecir con suficiente antelación cuándo y dónde va a llegar el agua para que esas circulares y esos protocolos tengan tiempo de activarse.

Valencia entra al otoño de 2026 con más conciencia del peligro, más protocolos sobre el papel y más miedo en los pueblos del sur. Lo que falta — y lo que las familias que perdieron todo en 2024 siguen exigiendo — es el sistema que convierta ese miedo en prevención real, no en reacción tardía. más en https://satelitetv.mx/

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