1. Embajador Ronald Johnson visita Querétaro y Sheinbaum reclama a Mauricio Kuri
El embajador estadounidense asistió a la primera piedra de una Academia Internacional de Capacitación Policial junto al gobernador panista Mauricio Kuri, sin coordinación previa con el gobierno federal
Ciudad de México — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó públicamente la visita que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, realizó el fin de semana a Querétaro, donde participó junto al gobernador panista Mauricio Kuri González en la colocación de la primera piedra de una Academia Internacional de Capacitación Policial — un evento de alto contenido simbólico en materia de seguridad que no fue coordinado con el gobierno federal.
«Un embajador no debe tener actitud injerencista», afirmó la mandataria durante su conferencia mañanera, en una declaración que marca una de las fricciones más directas entre Palacio Nacional y la embajada estadounidense desde que Johnson asumió el cargo en mayo de 2025.

Johnson fue confirmado por el Senado de EU con 49 votos a favor y 46 en contra, y presentó sus cartas credenciales a Sheinbaum en Palacio Nacional el 19 de mayo de 2025. En su primer mensaje público como embajador, Johnson aseguró que trabajaría «junto con la presidenta Sheinbaum y su equipo» en materia de seguridad, migración y temas fronterizos, señalando que «somos vecinos y amigos.»
Un diplomático con perfil de inteligencia y seguridad
El cuestionamiento de Sheinbaum adquiere mayor peso cuando se considera el perfil del embajador. Ronald Douglas Johnson es exagente de la CIA, exasesor del Comando Sur de EU en Miami y exembajador en El Salvador, donde colaboró estrechamente con el presidente Nayib Bukele en la implementación del modelo de mano dura contra pandillas. Su designación por parte de Donald Trump generó desde el principio inquietud en los círculos diplomáticos mexicanos, dado que Johnson había sugerido previamente enviar militares estadounidenses a combatir el narcotráfico en México.
Sin embargo, la visita a Querétaro sin coordinación federal contradice ese tono inicial de colaboración y revive la tensión latente en la relación bilateral.
El antecedente: Sheinbaum ya había pedido respeto
Esta no es la primera vez que la presidenta tiene que marcar límites con el embajador Johnson. El 2 de junio de 2026, Sheinbaum pidió al embajador Ronald Johnson que «respete los asuntos internos» del país, después de que el diplomático criticó la postura del gobierno mexicano en materia de narcotráfico.
La presidenta había dejado claro desde antes de la llegada del embajador cuáles serían sus condiciones para la relación bilateral. Al anticiparse a la llegada de Johnson, Sheinbaum adelantó que le pediría «mucha coordinación, colaboración y relación de respeto», subrayando que la comunicación entre ambos gobiernos era clave para evitar el tráfico de drogas y armas en la frontera.

Sheinbaum reclama a Mauricio Kuri
Querétaro como escenario de tensión
La elección de Querétaro como escenario de la visita no es políticamente neutral. El estado es gobernado por Mauricio Kuri González, del Partido Acción Nacional, quien ha mantenido una relación de cooperación con el gobierno federal en temas específicos pero representa una de las principales fuerzas de oposición al partido gobernante Morena a nivel nacional.
Que el embajador de EU haya participado en un acto de seguridad con un gobernador opositor, sin coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores ni con la Secretaría de Seguridad federal, es interpretado en Palacio Nacional como una señal de que Johnson está construyendo canales paralelos con actores políticos que no forman parte del gobierno federal — exactamente el tipo de conducta que Sheinbaum califica de «injerencista.»
El contexto: una semana de tensión bilateral
El reclamo de Sheinbaum no ocurre en el vacío. Se inscribe en una semana en que la relación México-EU ha estado marcada por las acusaciones del Departamento de Justicia contra funcionarios mexicanos, la advertencia del jefe de la DEA de que «no se detendrán» en su ofensiva, el decreto de Trump que designa a los cárteles como organizaciones terroristas y la detención del senador Enrique Inzunza en San Diego.
En ese contexto, una visita no coordinada del embajador a un estado gobernado por la oposición para inaugurar una academia policial con vocación internacional refuerza la percepción de que Washington está construyendo una agenda de seguridad propia en México, con o sin el aval de Palacio Nacional.
La respuesta de Johnson a los cuestionamientos de la presidenta no había sido emitida al momento de esta publicación. Más en Satélite TV
