Marchan en Guerrero para exigir aparición con vida de 8 campesinos desaparecidos
Marchan por los hombres que fueron privados de su libertad el 24 de septiembre en la comunidad Pocitos del Balcón, en Ajuchitlán del Progreso; entre las víctimas hay dos menores de edad y dos adultos mayores
Ajuchitlán del Progreso, Guerrero — Cientos de habitantes de distintas localidades de la Costa Grande y la Tierra Caliente guerrerense Marchan por las calles para exigir la aparición con vida de ocho campesinos del ejido El Balcón, en el municipio de Ajuchitlán del Progreso, que llevan más de una semana desaparecidos tras ser presuntamente privados de su libertad el pasado 24 de septiembre en la comunidad Pocitos del Balcón.
La movilización incluyó una marcha sobre la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, donde pobladores de Tecpan de Galeana y Ajuchitlán del Progreso se unieron para visibilizar un caso que la comunidad describe con desesperación: «Tememos por su vida y los queremos de vuelta. Son personas que viven del campo, del ganado y del bosque.»
Quiénes son las víctimas
Los ocho desaparecidos son hombres originarios del ejido El Balcón con actividades relacionadas con el campo, el ganado y el aprovechamiento forestal. Entre ellos hay dos menores de edad y dos adultos mayores, lo que acentúa la gravedad del caso y la indignación de una comunidad que señala que ninguno de los desaparecidos tenía vínculos con grupos del crimen organizado.
La Fiscalía General de Guerrero activó fichas de búsqueda y la Comisión Estatal de Búsqueda incorporó a los afectados al mecanismo formal de localización. Con la emisión de las nuevas fichas, la Comisión Estatal de Búsqueda de Guerrero incorporó a los cinco campesinos que faltaban al mecanismo formal de búsqueda, completando así el registro de los ocho desaparecidos en el sistema oficial.

Marchan en Guerrero
Un municipio con historial de violencia sistemática
Ajuchitlán del Progreso no es un caso aislado en el mapa de la violencia guerrerense. El municipio, ubicado en la región de Tierra Caliente, ha sido escenario de múltiples episodios de secuestro colectivo en años recientes, todos ellos vinculados a la disputa territorial entre grupos del crimen organizado por el control de rutas de trasiego de drogas que bajan de la Sierra.
En un caso anterior documentado en la misma zona, un grupo armado secuestró a un grupo de entre 12 y 14 personas en el poblado de San Jerónimo, municipio de Ajuchitlán del Progreso, atribuido al grupo de los llamados «Tequileros», brazo armado del cártel Guerreros Unidos. En aquel episodio, el comisario municipal confirmó que aproximadamente 15 personas armadas irrumpieron en el poblado y privaron de su libertad a los habitantes.
La Sierra de Guerrero es una de las zonas con mayor presencia del crimen organizado en el país. Hay pueblos enteros que han sido desplazados; su único delito: estar ubicados en los caminos que bajan de la Sierra de Guerrero, por donde los delincuentes bajan los productos del cultivo de la amapola y la mariguana.
«Se agotó el tiempo»: la desesperación de la comunidad
Más de una semana después de la desaparición, la comunidad del ejido El Balcón ha llegado a un punto de quiebre. El lema que circula entre los manifestantes que Marchan lo resume sin rodeos: «Se agotó el tiempo.» Las familias de los desaparecidos exigen resultados concretos a las autoridades estatales y federales, cuya respuesta hasta el momento ha consistido en activar fichas de búsqueda y desplegar elementos de la Policía Investigadora Ministerial en la zona.
Sin embargo, la experiencia acumulada de comunidades guerrerenses en casos similares genera escepticismo sobre la capacidad o voluntad institucional de resolver el caso con rapidez. En episodios anteriores de secuestro masivo en la misma región, cientos de pobladores de Arcelia y familiares de las víctimas bloquearon la entrada al pueblo y realizaron una protesta en la que pidieron la aparición con vida de los capturados — una respuesta que se repite ahora con los campesinos del ejido El Balcón.
El contexto estatal: Guerrero, laboratorio de la impunidad
Guerrero acumula décadas de violencia estructural que el caso del ejido El Balcón refleja con crudeza. Es el estado donde desaparecieron los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014, ocupa el primer lugar nacional en cultivo de amapola y registra de manera sistemática uno de los índices más altos de homicidios y secuestros del país.
La Tierra Caliente — región que abarca partes de Guerrero, Michoacán y Estado de México — es considerada por expertos en seguridad como una de las zonas de mayor conflicto entre organizaciones criminales en México, con disputas que afectan de manera directa y cotidiana a comunidades campesinas que no tienen más delito que vivir en el territorio equivocado.
Las autoridades guerrerenses no habían emitido un reporte oficial sobre el avance de las búsquedas ni sobre posibles líneas de investigación al momento de esta publicación. Marchan en Guerrero para exigir aparición con vida de 8 campesinos. Más en Satélite TV
